sábado, 26 de octubre de 2013

GRANADA, UN SUSPIRO ESCAPADO DEL ALMA.

 “Las lágrimas me subían a los ojos,
y no eran lágrimas de pesar ni de alegría,
eran de plenitud de vida silenciosa y oculta
por estar en Granada”.


Solo desde la seguridad se puede hablar así de Granada, solo desde la tranquilidad pueden brotar palabras tan bellas y serenas de quién está seguro que volverá a Granada.

Paco H.

2 comentarios:

  1. Lo malo es que es difícil estar solo en Granada (o con poco compañía).

    ResponderEliminar
  2. Es verdad, a veces agobia tanta gente, pero aún conserva rincones, placitas, calles... donde la tranquilidad, la serenidad, el rememorar la historia y la vida que por allí ha pasado, se pueden hacer con relativa tranquilidad, solo es cosa de tener paciencia, y lo mejor: ¡un buen guía!.
    Paco H.

    ResponderEliminar